La implementación del Mantenimiento Productivo Total (TPM) es un viaje transformador que puede catapultar la eficiencia operativa de una empresa y, al mismo tiempo, crear una organización donde las personas logren su máximo desarrollo personal en un entorno de bienestar. Sin embargo, este camino no está exento de desafíos, especialmente cuando se aborda desde un punto de vista verdaderamente integral, más allá de la simple instalación de prácticas técnicas de ingeniería de producción y mantenimiento.